Redacción: Regina De Quevedo
La ciencia ciudadana es una forma de colaboración entre científicos y ciudadanos en el proceso de investigación. Consiste en que voluntarios de la sociedad civil, guiados por profesionales de la comunidad científica, realicen actividades de toma de datos o decisiones útiles para la generación de información científica. Esta actividad logra diversos beneficios para los involucrados, desde el desarrollo de habilidades de observación del entorno o conocer más a fondo de la biodiversidad, en el caso de los científicos, ellos logran obtener más datos para generar investigación con mayor credibilidad.
La implementación de la ciencia ciudadana puede realizarse a través de diversas estrategias:
- Mejorar la participación y la implicación: Crear metodologías y herramientas innovadoras que logren la participación activa y sostenida de los ciudadanos en proyectos científicos, manteniendo el interés y la implicación a largo plazo.
- Integrar fuentes de datos diversos: Desarrollar sistemas para recoger y analizar diversos tipos de datos como sensores, resultados de experimentos e información de diferentes disciplinas científicas.
- Asegurar la calidad de los datos y la interoperabilidad: Implementar sistemas enfocados en inteligencia artificial para garantizar la calidad de la recogida de datos y crear estándares que logren una integración fluida y compartición entre las diferentes plataformas de ciencia ciudadana.
- Construir modelos de comunicación y gobernanza eficaces: Desarrollar estrategias de comunicación efectivas y nuevos modelos de gobernanza que integren la aportación ciudadana, mejorando la toma de decisiones y gestión ambiental.
Este tipo de participación de la sociedad logra la obtención de conocimiento a través de la observación, hipótesis, análisis, experimentación y comunicación de resultados. La ciencia ciudadana también es conocida como ciencia participativa o ciencia colaborativa, y esta actividad puede tomar muchas formas, la sociedad puede colaborar de diversas formas para ser parte de este proceso, desde la formulación de preguntas hasta la comunicación de resultados.
La ciencia ciudadana permite a la sociedad avanzar en una mejor comprensión del entorno, de los servicios ecosistémicos o de los riesgos ambientales, lo que conlleva a una mayor implicación en la conservación del entorno y la mejora de la salud ambiental por parte de los ciudadanos. Logrando un beneficio al colectivo científico y a la ciudadanía

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