Redacción: Daniel Noriega
La FGC y la UPC acuerdan la creación del CIM Neu en Camprodon, un laboratorio pionero para adaptar las estaciones de esquí al cambio climático mediante tecnología sostenible.

En una respuesta contundente ante la crisis climática que amenaza los ecosistemas alpinos, Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC) y la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC) han unido fuerzas para crear el Centro de Innovación de la Montaña y la Nieve (CIM Neu). Este proyecto inédito busca convertir el desafío del calentamiento global en una oportunidad para la investigación aplicada, estableciendo un “búnker” de conocimiento en el corazón del Ripollès.
La iniciativa, que tendrá su sede central en el histórico edificio modernista de Can Roig en Camprodon, representa un cambio de paradigma en la gestión de los recursos naturales de alta montaña. Ya no se trata solo de gestionar estaciones de esquí, sino de reconvertirlas en laboratorios vivos de resiliencia climática. Para ello, las estaciones de Vall de Núria y Vallter dejarán de ser meros destinos turísticos para fungir como bancos de pruebas reales donde se testearán prototipos y soluciones tecnológicas en el lugar.
El acuerdo estratégico, firmado ante autoridades como la consellera de Territorio, Sílvia Paneque, tiene objetivos ambiciosos. La prioridad número uno es la descarbonización total de las operaciones de montaña y la optimización extrema en la gestión de la nieve, un recurso cada vez más escaso y valioso. Los investigadores trabajarán en el desarrollo de sistemas de eficiencia energética de vanguardia, así como en la aplicación de tecnologías avanzadas para garantizar la seguridad y sostenibilidad de las instalaciones.
Carles Ruiz Novella, presidente de FGC, destacó la importancia socioeconómica de este esfuerzo científico. Las estaciones de montaña no son solo ocio; son el motor económico de las comarcas pirenaicas, generando aproximadamente el 11% del Producto Interno Bruto (PIB) de estas zonas. “Trabajamos en un contexto de retos, pero también de oportunidades ligadas a la innovación y la tecnología”, señaló, subrayando que la innovación es la única vía para adaptar este modelo económico a un planeta más cálido.
Por su parte, el rector de la UPC, Francesc Torres, enfatizó el valor de la transferencia de conocimiento. El CIM Neu no será una torre de marfil académica, sino un nodo de conexión directa con el territorio. Además de la investigación pura, el centro actuará como un imán para el talento joven, facilitando prácticas universitarias, tesis doctorales industriales y fomentando el emprendimiento tecnológico enfocado en la economía verde.
Con la puesta en marcha del CIM Neu, se envía un mensaje claro desde la comunidad científica y gubernamental: la adaptación al cambio climático no es una opción, sino una urgencia operativa. Este laboratorio promete ser la punta de lanza para que las montañas sigan siendo viables, no solo como ecosistemas naturales, sino como espacios de desarrollo humano sostenible.
Mientras la temperatura global sigue marcando récords, iniciativas como esta demuestran que la inteligencia colectiva y la tecnología pueden ofrecernos herramientas para mitigar el impacto y proteger nuestro patrimonio natural.

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