Regina De Quevedo
Arbizu resaltó que este tipo de instrumentos garantizan certeza económica y técnica ante la magnitud de la obra, por lo que advirtió que no es un riesgo que todas las empresas estén dispuestas a asumir.

La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), encargada de la operación del Tren Maya, comenzó el proceso para contratar un seguro para la protección ambiental de los siete tramos de vía que cruzan cinco estados del sureste mexicano. Se trata de seis finanzas ambientales que funcionan como un mecanismo de protección financiera ante posibles incumplimientos en la mitigación ambiental y/o accidentes imprevistos en la obra. El valor total del seguro que solicita la Defensa Nacional es de mil 404 millones 143 mil 927 pesos para asegurar la seguridad de los ecosistemas del país.
El director de Defensa Ambiental A.C., Vadir Arbizu, detalló que estas fianzas son impuestas por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) como garantías financieras de cumplimiento, parecido a cómo funciona el seguro de un auto: la empresa afianzadora cobra por una proporción de la cantidad asegurada, y en caso de presentarse un accidente, como el derrame de hidrocarburos en la vía o que la administración del tren no realice sus programas de reubicación de flora y fauna, la autoridad ambiental hace efectiva la póliza para resarcir el daño.
El director de Defensa Ambiental A.C. explicó que estos seguros no justifican de responsabilidad al Tren Maya por los daños ambientales ocasionados en su totalidad. De igual manera, los recursos de esta protección solo toman en cuenta la mitigación de daños establecida en su Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) o eventualidades que puedan surgir. “Si bien hay un monto de dinero para cubrir un riesgo, esto no exime de responsabilidad. Funciona literal como el accidente de un coche: si tú haces una carambola y el monto del seguro no te alcanza, tú eres el responsable de poner el dinero restante. En un seguro ambiental, si el Tren Maya ocasiona un percance y rebasa el dinero de la fianza, la Sedena sería responsable de poner el capital que falta para la reparación”, detalló Arbizu.
Las finanzas cubren distintas secciones del Tren Maya. La mayor tiene prevista la protección de la Fase 1 del tren, es decir, los tramos uno, dos y tres que abarcan 603 kilómetros de vía desde Palenque, Chiapas, hasta Izamal, Yucatán. Por lo tanto, el Tren Maya solicita un fondo de 847 millones 75 mil 126 pesos en garantía por incumplir sus compromisos de reparación ambiental o por algún accidente que repercuta en los ecosistemas en esos tramos.
En contraste, los 11 kilómetros del Tramo 5 que van de Cancún a Tulum en Quintana Roo se dividen en las secciones Norte y Sur. Estas fianzas suman 203 millones 938 mil pesos. De acuerdo con el Anexo Técnico del proyecto, los montos están respaldados en Estudios Técnicos Económicos (ETE) y son parte del cumplimiento obligatorio a los resolutivos de impacto ambiental emitidos por la Dirección General de Impacto y Riesgo Ambiental (DGIRA). La vigencia del seguro está programada para iniciar el 16 de enero de 2026 y finalizar el 15 de enero de 2027.
Arbizu concluyó que este tipo de instrumentos garantizan certeza económica y técnica ante la magnitud de la obra, por lo que advirtió que no es un riesgo que todas las empresas estén dispuestas a asumir. El director de Defensa Ambiental A.C. resaltó que, debido a la complejidad de trabajar en zonas con cuerpos de agua o ecosistemas frágiles, muchas instituciones no desean participar en este tipo de proyectos.

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