Redacción Carlos Villa
La preferencia por los autos eléctricos en nuestro país crece potencialmente, pero a la vez persiste la opción de vehículos con combustibles fósiles por no haber tantos puntos estratégicos para enchufarlos.

La electromovilidad ha ido ganando terreno en los consumidores mexicanos durante los últimos años, esto por los altos precios de la gasolina en todo el país, así como la frecuencia de contingencias ambientales en las principales metrópolis que dan lugar al “Hoy No Circula” y los automóviles tienen que dejar de circular.
Asimismo, la urgencia de los gobiernos en promover una cultura de colectivismo y ofrecer una política efectiva y segura de transporte masivo debe de hacerle frente al cochecentrismo, que cada vez genera más horas de tráfico y de gases contaminantes junto con las fábricas.
En ese sentido, un estudio realizado por Deloitte denominado “Estudio del Consumidor Automotriz 2026” ha revelado como en las preferencias en el mercado mexicano al adquirir un vehículo el 44% buscaría uno eléctrico.
Sin embargo, aunque esta tendencia a la electromovilidad debe ser tomada en cuenta para las agencias automovilísticas en México en su producción, el 62% del estudio revela que seguiría optando por autos con combustible fósil (gasolina). ¿Por qué la muestra arroja este resultado?
Lo anterior se debe a que existe cierta incertidumbre entre el mercado sobre las oportunidades y condiciones de infraestructura que existan para enchufar a los automóviles y según el lugar en donde estén, ya que solo se observan con frecuencia cargadores para vehículos híbridos en centros comerciales modernos o complejos residenciales de poder adquisitivo. ¿Realmente estarían al alcance de todos?
Solo por mencionar un ejemplo práctico, en un traslado desde la alcaldía La Magdalena Contreras desde la CDMX hasta Temixco en Morelos, que son espacios semi-rurales, sería difícil o quizá imposible encontrar en espacios públicos enchufes para los automóviles eléctricos. Es por ello que persiste la inclinación todavía en ciertos compradores de usar coches con combustibles fósiles.
Si bien los autos eléctricos podrían convertirse en un mercado potencial para los próximos años en lo que se garantiza una infraestructura pública al alcance de todas las personas y no solo en zonas de alta plusvalía, la realidad es que llenar un tanque de gasolina en México también es altamente costoso.
Basándonos en las cifras del estudio de esta casa encuestadora, un auto promedio en México se llena con 40 litros de gasolina, y en el supuesto de que rinda 640 kilómetros, un tanque lleno se coloca más o menos en unos $960 con un precio promedio del litro a veinticuatro pesos y eso con la gasolina magna, la de menor costo.
El reto estará en seguir potenciando la demanda emergente del mercado y lograr un equilibrio de enchufes al alcance de toda la población.

¿Te gustó nuestra nota? ¡Contáctanos y deja tu comentario! AQUÍ
Conoce nuestra red ANCOP Network AQUÍ














