Redacción: Carolina Herrera

Representante del talento nacional, cuatro estudiantes de una escuela técnica de San Juan, Argentina, presentaron una alternativa para reducir el uso de plásticos: cápsulas de agua comestibles y biodegradables diseñadas para consumirse en eventos masivos.
Bajo el marco de la materia Prácticas Profesionalizantes de la Escuela Provincial de Educación Técnica (EPET) N°3 de San Juan, los jóvenes Camila Mercado, Simón Luna, Carlos Vargas y Diego Guardian, fueron los encargados del proyecto Hidracaps, el cual ganó el concurso nacional “Industria Inspira” de la Unión Industrial Argentina Joven (UIA Joven).
Ante el reconocimiento, la ministra de Educación de San Juan, Silvia Fuentes indicó que la educación técnica busca que “los chicos puedan aplicar lo que aprenden en la escuela en la vida real, que transformen conocimientos en soluciones concretas”.
Por otra parte, la propuesta comenzó a fortalecerse en mayo con el desafío de crear una solución biodegradable y de bajo impacto ambiental. A lo que se crearon cápsulas con alginato de sodio, un compuesto natural derivado de algas, y cloruro de calcio que es preparado para ser digerido por seres humanos.
“El proceso consiste en sumergir una solución de alginato en otra de cloruro de calcio; por difusión se forma una membrana gelatinosa que encapsula el agua. Si no se consume, se degrada por completo”, explicó Claudia Tarabay, docente encargada del proyecto.
La iniciativa se dirige a la problemática del consumo masivo de botellas de plásticos en eventos masivos, por lo tanto las capsulas se encuentran diseñadas para consumirse en actividades deportivas, escolares o recreativas con aglomeración de personas y cada una de ellas tiene una capacidad de 35 a 45 mililitros de agua.
Con una mirada al futuro, los estudiantes han estado trabajando en nuevas versiones de las cápsulas que incluye la integración de bebidas energizantes. Además, han estado desarrollando un sobre de bioplástico diseñado para la transportación y conservación del producto.
Asimismo, tras el reconocimiento nacional decidieron registrar oficialmente la marca de Hidracaps y varias provincias han manifestado su interés por replicar la iniciativa. Por lo tanto, la institución educativa ofrecerá un espacio especial de laboratorios para que el proyecto siga desarrollándose durante 2026, aún cuando los estudiantes egresen del nivel secundario.
De esta forma, un proyecto de aula se ha convertido en una alternativa sustentable que contribuye en la reducción de plásticos y fomenta una cultura ambiental a nivel nacional. Las cápsulas comestibles reflejan una solución innovadora para satisfacer las necesidades climática sin sacrificar el futuro de las generaciones venideras.
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