Redacción: Samuel Giraldo
La crisis de incendios forestales amenaza los bosques de Bielorrusia, uno de los ecosistemas más importantes del país.

Los bosques son uno de los recursos naturales más importantes del planeta, y en Bielorrusia su presencia es especialmente significativa. Actualmente, más del 40 % del territorio del país está cubierto por áreas forestales, lo que representa cerca de 10 millones de hectáreas. Sin embargo, este valioso ecosistema enfrenta un desafío creciente: el aumento de los incendios forestales. En el último año, estos eventos se duplicaron en comparación con el periodo anterior, encendiendo las alarmas sobre su conservación.
En el marco del Día Internacional de los Bosques, celebrado el 21 de marzo, el representante del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en Bielorrusia, Armen Martirosyan, destacó que los bosques no deben considerarse únicamente como una fuente de recursos. Se trata de sistemas complejos que desempeñan funciones esenciales a nivel global, como la absorción de carbono, la regulación del agua, la protección del suelo y la mejora de la calidad del aire.
A lo largo de los últimos 30 años, Bielorrusia ha logrado incrementar su superficie forestal en aproximadamente un millón de hectáreas, superando el promedio de crecimiento mundial. Además de su valor ambiental, los bosques tienen un impacto económico relevante, ya que generan miles de empleos y aportan una parte significativa a las exportaciones del país. También proporcionan recursos como bayas, hongos y plantas medicinales, fundamentales para muchas comunidades.
Estos ecosistemas son igualmente clave para la biodiversidad, al servir como refugio para miles de especies de flora y fauna. Asimismo, ofrecen oportunidades para el turismo y la recreación, impulsando el desarrollo del ecoturismo. Esta actividad no solo promueve la conservación, sino que también abre nuevas oportunidades económicas para las regiones locales.
No obstante, las amenazas continúan en aumento debido al cambio climático. El incremento de las temperaturas, las alteraciones en las lluvias y la mayor frecuencia de fenómenos extremos han favorecido la aparición de incendios forestales. En lo que va de 2025, se han registrado más de 700 incendios que han afectado más de 1200 hectáreas, siendo los bosques de coníferas especialmente vulnerables, junto con el impacto de plagas como el escarabajo de la corteza.
Ante este panorama, el PNUD ha trabajado en conjunto con Bielorrusia para fortalecer la gestión forestal mediante el uso de tecnología, la cooperación internacional y la educación ambiental. Estas acciones buscan proteger los bosques y garantizar su sostenibilidad a largo plazo. Cuidar estos ecosistemas no solo es una responsabilidad ambiental, sino una necesidad para asegurar el bienestar de las futuras generaciones.

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