
El inicio del año suele estar lleno de propósitos y largas listas de metas y deseos.
Sin embargo, además de la productividad, el arte y la cultura ofrecen un camino que nos ayuda armonizar nuestras expectativas
La posibilidad de encontrar tranquilidad interior y de concebir la vida misma como una obra de arte en proceso, en un mundo acelerado, el arte se convierte en un espacio de pausa y equilibrio.
Escuchar un concierto, visitar una exposición o leer un poema no son actos secundarios son ejercicios de integración emocional. La contemplación artística ayuda a ordenar lo disperso.
El escribir, pintar, dibujar, tratar de interpretar obras de arte etc. Nos permiten transformar el caos en belleza.
Cada año es un lienzo en blanco, y así como un pintor decide los colores y trazos, cada persona puede elegir como habitar sus días.
Vivir con conciencia cultural es crear ritmos.
La invitación es clara:
Pensar el año como la creación de un trabajo artístico donde las Bellas Artes son una herramienta de armonía en el método.
Y vivir el año nuevo como una obra de arte es la meta.
Ambos se complementan, el arte nos equilibra y, desde ese equilibrio podemos crear una vida que sea en si misma Arte.
En la actualidad el arte y la cultura no son un lujo, sino una necesidad. Este año nuevo, además de proponernos metas externas, podemos invitarnos a vivir con armonía, y convertir nuestra existencia en una obra que merezca ser contemplada.
Profa. Mayra Núñez P.
https//mayragalleryart.com
YouTube Mayra Gallery Art
Galeria Mayra














