Redacción Carlos Villa
PEMEX informó que fueron cinco las bajas causadas por el incendio en la Refinería Dos Bocas en Tabasco el pasado martes, y que la Fiscalía ya atrajo el caso para investigar sobre lo ocurrido. Una de las escuelas afectadas alrededor será reubicada.

Una de las obras insignia de la administración del expresidente López Obrador, la Refinería Dos Bocas en el municipio tabasqueño de Paraíso sufrió un incendio la mañana del martes a causa, dicen las autoridades y personal de Petróleos Mexicanos, de fuertes precipitaciones que se registraron en la región, que acabó con la vida de cinco personas.
Autoridades petroleras afirmaron que la lluvia fue la responsable de haber causado el incendio porque fue tanta su magnitud que provocó que se desbordaran aguas aceitosas contenidas que estaban fuera de perímetro de la refinería, pero se estancaron y el material se propagó en el exterior de la barda que cerca a la productora petrolera.
Si bien específicamente el siniestro no tuvo lugar dentro de las instalaciones operativas como tal de la refinería, la barda perimetral colindaba con uno de los predios de almacenamiento de hidrocarburos, por supuesto también propiedad de Petróleos Mexicanos.
Acerca de las víctimas, se confirmó que, de los cinco fallecidos, cuatro trabajadores perecieron en el lugar al ser alcanzados por el fuego, mientras que el restante no pudo llegar con vida mientras era trasladado para recibir atención médica.
Sobre la identidad de las personas que murieron, y su situación como trabajadores, únicamente se conoce a Fernando Arias, guardia de seguridad originario del municipio de Cunduacán. Otra persona más que pereció era parte de la nómina de PEMEX mientras que los otros dos fallecidos pertenecían a una empresa subcontratada.
Balance del Siniestro en Paraíso: Impacto y responsabilidades
Tras el incendio registrado en las inmediaciones de la Refinería Dos Bocas, el panorama para el municipio de Paraíso, Tabasco, es de luto y alerta ambiental. El incidente, que cobró la vida de cinco trabajadores, ha puesto bajo la lupa los protocolos de seguridad de Petróleos Mexicanos (PEMEX) ante fenómenos hidrometeorológicos extremos.
Aunque la narrativa oficial de la administración y de la Fiscalía General de la República (FGR) apunta a que el detonante fueron las lluvias torrenciales del frente frío 41, la responsabilidad técnica recae en la gestión de las aguas aceitosas. El desbordamiento de estos residuos fuera del perímetro de la refinería indica una saturación o falla en los sistemas de contención primaria, lo que permitió que el material inflamable se propagara hacia zonas no operativas donde ocurrió la tragedia.
Emergencia ecológica y pesquera
El impacto ambiental es severo y multidimensional:
- Contaminación hídrica: El derrame de hidrocarburos y aguas aceitosas amenaza los mantos freáticos y las lagunas costeras.
- Sector pesquero: Se prevé una afectación directa a la capacidad de pesca de la región, ya que la toxicidad del material vertido obliga a vedas precautorias. Cientos de pescadores locales podrían enfrentar meses de inactividad económica debido a la contaminación de las especies.
- Recuperación: Especialistas estiman que la remediación total del suelo y agua en este desastre ecológico podría tardar entre 2 y 5 años para recuperar sus niveles de seguridad previos.
Consecuencias laborales y sociales
Más allá de las lamentables pérdidas humanas, el impacto en el empleo es inmediato. Se estima que cerca de 200 trabajadores de empresas subcontratadas y personal de logística en el área de almacenamiento verán suspendidas sus actividades mientras se realizan los peritajes y la limpieza de la zona.
Acciones inmediatas y reparación
La Presidenta de la República ha instruido acciones directas para mitigar los daños colaterales:
- PEMEX ha iniciado el proceso para trasladar el plantel educativo colindante, reconociendo finalmente el riesgo sanitario y de seguridad que representa la cercanía industrial.
- Se mantiene abierta la carpeta de investigación para deslindar si existieron omisiones en el mantenimiento de las bardas perimetrales y depósitos.
- Cuadrillas de respuesta a emergencias trabajan en la succión del material aceitoso estancado en el exterior de la planta para evitar que las lluvias sigan esparciendo el contaminante.
El siniestro en las inmediaciones de la Refinería Dos Bocas trasciende la narrativa de un accidente fortuito provocado por la naturaleza. Si bien las lluvias extremas fueron el detonante, el evento pone de manifiesto la vulnerabilidad de la infraestructura frente a crisis hidrometeorológicas y la urgencia de revisar los protocolos de contención de residuos peligrosos.
En definitiva, la consolidación de esta refinería como pilar energético no podrá considerarse completa hasta que la eficiencia operativa vaya de la mano con una seguridad ambiental y humana infalible, capaz de resistir incluso los escenarios climáticos más adversos.
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