Redacción: Carolina Herrera
La Profepa clausuró de manera total temporal un predio en Chelem, Yucatán, tras detectar actividades ilegales de desmonte, quema y lotificación dentro de un ecosistema de manglar sin autorización ambiental.

Al detectar actividades ilegales en materia ambiental, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) clausuró obras realizadas en un ecosistema de humedal costero de manglar, ubicado en el municipio de Progreso, Yucatán.
Tras recibir una denuncia por la Comisaría Ejidal de la localidad de Chelem, personal de la Profepa realizó una visita de inspección en materia de impacto ambiental el pasado 20 de enero, en donde descubrieron que una superficie de 5,749 metros cuadrados había sido afectada por actividades de corte, eliminación, desmonte y quema de vegetación. Asimismo, en el mismo predio se constató la preparación del terreno para una lotificación, es decir, el asentamiento irregular de población al dividir en lotes la tierra para construir casas dentro del ecosistema de humedal costero.
Además, las autoridades detallaron que se pudo observar que las actividades habían sido recientes, ya que en el sitio “se observaron tocones, ramas y árboles cortados, dispuestos en montículos para su secado, con evidencia del uso de fuego”, explicaron. De igual forma, se pudo visibilizar su estrategia de dividir el terreno en lotes al usar cinta plástica de color amarillo y postes de madera para delimitar la ubicación de los siete lotes identificados, de los cuales se registraron dos con letreros nominales preasignados, señalando la posible vivienda ocupada por dos personas, una femenina y el otro masculino.
En paralelo, la Profepa declaró que todas las acciones fueron ejecutadas sin las autorizaciones ambientales correspondientes emitidas por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), por ende, no se aplicaron los criterios y especificaciones necesarias en materia de impacto ambiental para prevenir, mitigar o compensar los daños en los recursos naturales.
En este contexto, y por la afectación grave a un ecosistema como es el manglar, que actúa como barrera natural contra la erosión, tormentas e inundaciones, así como “sumidero de carbono” al almacenar grandes cantidades de dióxido de carbono, la Profepa impuso con medida de seguridad la clausura total temporal del sitio.
Por ello, el predio ubicado en la localidad de Chelem se mantendrá con sellos de clausura mientras la Profepa realiza el seguimiento administrativo correspondientes y manteniendo una vigilancia continua con la finalidad de proteger el ecosistema afectado.
De esta forma, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente asevera su compromiso con la protección de recursos naturales y la biodiversidad al procurar el cumplimiento de la legislación federal ambiental en México.
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