Redacción: Regina De Quevedo
El 2026 podría comenzar con frío en horas nocturnas, pero las proyecciones alertan sobre un incremento notable de la temperatura en todo el planeta.

México iniciará 2026 con masa de aire ártico y heladas severas, niebla y contrastes térmicos, con riesgo en norte y centro del país. Bajo los efectos directos de una masa de aire ártico relacionada con el frente frío número 25, lo que mantendrá temperaturas frías en amplias regiones del territorio nacional. Por otro lado, las proyecciones de organismos anticipan que 2026 será uno de los años más calurosos jamás registrados. El pronóstico realizado por el Met Office, la agencia meteorológica del Reino Unido, se apoya en estudios recientes que dieron a conocer un gran incremento de la temperatura global. Las advertencias científicas alertan la urgencia de limitar el calentamiento y evitar las consecuencias más adversas de este fenómeno.
El aumento de la temperatura global se relaciona con la actividad humana y las emisiones de gases de efecto invernadero, de acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas (ONU): “Las emisiones principales de gases de efecto invernadero que provocan el cambio climático son el dióxido de carbono y el metano. Estos proceden del uso de la gasolina para conducir un coche o del carbón para calentar un edificio, por ejemplo”. 2026 pone a prueba los compromisos asumidos por los países en tratados internacionales como el Acuerdo de París, cuya finalidad principal es evitar que el aumento de temperaturas supere ciertos umbrales críticos.
Víctor Manuel Torres Puente, investigador del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático (ICAyCC) de la UNAM, advirtió que las lluvias en México podrían extenderse hasta febrero 2026. El especialista confirma que no se trata de una predicción, sino de una analogía con lo que sucedió en 2009, cuando las condiciones oceánicas eran muy parecidas. “Las señales actuales son casi idénticas: el Pacífico está en una fase negativa de la Oscilación Decadal y el Atlántico en una fase positiva. Esto genera un calentamiento anómalo en ambas regiones que favorece lluvias prolongadas”, destacó Torres. Las lluvias seguirán dependiendo de cómo interactúan los frentes fríos con la humedad del océano.
Con la posibilidad de que las lluvias se mantengan hasta febrero, México debe prepararse para enfrentar un invierno húmedo y con riesgos de desbordamientos en distintas regiones del país. De igual manera, la comunidad científica advierte que cada aumento o cambio de temperatura puede incrementar la probabilidad de eventos extremos, como lluvias u olas de calor más intensas, sequías prolongadas e inundaciones severas.
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