Redacción: Daniel Noriega
Iniciativa en el Edomex propone crear panteones ecológicos para combatir la saturación de los cementerios y frenar la grave contaminación del subsuelo.

Hablar de la muerte y de cómo despedimos a nuestros seres queridos nunca ha sido un tema fácil, pero hoy nos enfrentamos a una realidad que ya no podemos ignorar. Con apenas un 16.7% de espacio libre en los panteones del país, el Estado de México tiene sobre la mesa una propuesta que podría cambiarlo todo: los panteones ecológicos.
Para entender la urgencia de esta iniciativa, basta con echar un vistazo a los datos reales. De acuerdo con la Recopilación de Información de los Panteones Públicos en las Zonas Metropolitanas del País, México cuenta con cerca de 3 mil 953 cementerios registrados. Aunque la cifra suena enorme, la verdad es que de los más de 6 millones de espacios entre tumbas y fosas que existen, el 83% ya está ocupado. Estamos a nada del colapso, especialmente en zonas tan pobladas como los valles de Toluca y de México, donde el crecimiento desmedido de la ciudad hace casi imposible abrir nuevos camposantos.
Pero la falta de espacio es solo la punta del iceberg. Lo que realmente le quita el sueño a los especialistas es la bomba de tiempo ambiental que descansa bajo nuestros pies. Durante muchas décadas hemos normalizado el uso de ataúdes fabricados con materiales que tardan muchísimo en degradarse, adornados con metales y cubiertos de barnices sintéticos. A esto hay que sumarle los litros de químicos, como el formaldehído, que se usan para embalsamar los cuerpos.
Cuando la naturaleza hace su trabajo y comienza la descomposición, todas estas sustancias tóxicas se mezclan formando líquidos altamente contaminantes conocidos como lixiviados. Estos residuos se filtran lentamente en el subsuelo, envenenando la tierra y poniendo en grave riesgo los mantos acuíferos que nos dan agua todos los días.
Es justo por este motivo que la creación de “cementerios verdes” suena como la opción más lógica y necesaria. La iniciativa que se presentó ante el Congreso local propone desarrollar áreas naturales reguladas bajo estrictas normas ambientales. La regla de oro en estos lugares sería olvidarnos para siempre de las planchas de concreto, las enormes lápidas de mármol, los metales pesados y cualquier químico tóxico. En su lugar, se busca que el cuerpo humano regrese a la tierra mediante un proceso de reintegración 100% natural.
De aprobarse esta medida de forma definitiva, la responsabilidad recaerá directamente en las autoridades locales. Cada municipio tendría la tarea de habilitar y operar estos nuevos recintos, ya sea por cuenta propia o a través de concesiones, además de encargarse de proteger estos santuarios.
Más allá de solucionar un problema administrativo de falta de suelo urbano, los panteones ecológicos nos invitan a replantearnos nuestra relación con el medio ambiente hasta el último instante.
Las nuevas generaciones ya están buscando formas de vida mucho más sustentables, y extender esa filosofía a la manera en que dejamos este mundo transforma el tradicional adiós en un acto de amor, devolviéndole un poco de vida al planeta que nos albergó.
¿Te gustó nuestra nota? ¡Contáctanos y deja tu comentario! AQUÍ
Conoce nuestra red ANCOP Network AQUÍ














