Redacción: Inés Arroyo
Este año, la temporada de alergias al polen llegará antes y se prolongará más de lo habitual. La Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC) advierte que el aumento de temperaturas y las lluvias invernales han favorecido la producción de polen, lo que intensificará los síntomas en quienes padecen alergias respiratorias.
El doctor Juan José Zapata Yébenes, presidente del comité de aerobiología de la SEAIC, señala que el cambio climático está alterando los ciclos naturales del polen. “Las estaciones polínicas serán cada vez más largas y la afectación en los pacientes, mayor”, explica.
Además, la contaminación agrava la sensibilidad a los alérgenos. Los contaminantes dañan la mucosa nasal y ocular, facilitando la penetración del polen. Como resultado, personas que antes no eran alérgicas podrían desarrollar síntomas. Se estima que, en las próximas décadas, más de un tercio de la población mundial padecerá alergias respiratorias.
Las regiones más afectadas serán Extremadura, Sevilla y Jaén, donde se prevén niveles de polen sin precedentes, con concentraciones de hasta 19.000 granos por metro cúbico. Madrid, Toledo y otras zonas del centro del país también enfrentarán una primavera intensa para los alérgicos.
Los especialistas recomiendan reducir la exposición al polen en días ventosos, usar mascarilla y mantener cerradas las ventanas en los momentos de mayor concentración. Con temporadas más largas y niveles crecientes de alérgenos, la prevención será clave para minimizar los efectos en la salud.